Para vender en mercadillos de segunda mano lo primero es saber en qué tipo de mercadillo te vas a poner, porque las reglas cambian mucho: los de venta ambulante exigen autorización municipal y los de particulares suelen limitarse a objetos propios y usados. Después viene lo práctico: un puesto que se vea bien, precios claros y cambio suficiente.
Permisos para vender en mercadillos de segunda mano según el tipo
| Tipo | Quién vende | Qué hace falta |
|---|---|---|
| Mercadillo de venta ambulante | Vendedores profesionales | Autorización del ayuntamiento |
| Mercadillo o rastro de particulares | Vecinos con cosas propias y usadas | Inscripción con el ayuntamiento o la asociación |
| Feria de segunda mano o de stock | Lo decide el organizador | Permiso puntual para esas fechas |
La venta ambulante la regula el Real Decreto 199/2010, que incluye los mercadillos, los mercados ocasionales o periódicos y la venta en la vía pública. La autorización la da el ayuntamiento y en ella figuran el lugar, las fechas, el horario y los productos que puedes vender. Al pedirla se firma una declaración responsable en la que, entre otras cosas, afirmas estar de alta en el impuesto de actividades económicas y al corriente con la Seguridad Social. Tasas, seguros y número de puestos los fija cada ordenanza municipal.
Los mercadillos de particulares funcionan de otra manera. Es habitual que sus bases reserven los puestos a vecinos que venden objetos propios y usados, y que no admitan género nuevo, restos de tienda ni stock comercial. Una caja de devoluciones, con casi todo sin estrenar, no suele encajar ahí: léete las bases antes de apuntarte.
Cómo pedir un puesto en un mercadillo
No hay un trámite único: cada municipio lo organiza a su manera, y las diferencias entre un pueblo y una capital son grandes. El camino habitual es este:
- Pregunta en el ayuntamiento, en el área de comercio o de mercados, o en su sede electrónica. Si el mercadillo es de una asociación, pregunta a la asociación.
- Pide la ordenanza o las bases: requisitos, tasas, fechas y qué se puede vender.
- Prepara la documentación: documento de identidad y, en venta ambulante, lo que acredite tu alta.
- Presenta la solicitud dentro del plazo. Las autorizaciones de venta ambulante se conceden por un procedimiento con plazas limitadas, y puede haber lista de espera.
- Mientras tanto, pregunta por ferias puntuales o puestos para días sueltos, si los hay.
Qué se vende bien en un mercadillo de segunda mano
En un puesto, la gente decide en segundos y con el dinero que lleva encima. Funciona lo que se entiende de un vistazo y cuesta poco:
- Accesorios con precio redondo: cables, cargadores, fundas, auriculares sencillos.
- Pequeños aparatos que puedes probar allí mismo: altavoces, lámparas, básculas.
- Menaje y organización del hogar.
- Artículos de temporada: paraguas cuando llueve, material escolar en septiembre, luces y adornos en diciembre.
- Regalos pequeños en las semanas previas a fechas señaladas.
Lo caro o lo que necesita explicación (una tablet, un robot aspirador) se vende mejor por internet, donde el comprador puede informarse con calma. Si quieres ver qué artículos de devolución tienen más salida en general, lo contamos en los productos de devoluciones que más se venden.
En un mercadillo al aire libre no cuentes con enchufe. Lleva una batería externa y pilas para encender lo que haga falta delante del cliente: un aparato que se ve funcionando se vende mucho mejor.
Precios y regateo en el puesto
Pon precio visible a todo, con etiquetas o con carteles por zonas, del tipo «todo a 3 €». Quien tiene que preguntar el precio muchas veces se va sin preguntar. Usa cifras redondas (1, 2, 5, 10 o 20 €) para dar el cambio rápido.
Antes de salir, calcula lo que te cuesta cada artículo. Si la caja de 195 € te trae 90 artículos, cada uno te sale de media por algo más de 2 €: eso marca tu suelo. Con esa cifra en la cabeza, el regateo es fácil de manejar:
- Empieza un poco por encima de lo que quieres cobrar.
- En vez de bajar el precio, ofrece algo más: «si te llevas los dos, 8 €».
- Haz packs fijos del tipo «3 por 10 €» con lo que menos rota.
- En la última hora, baja precios: volver con género a casa también cuesta.
Cómo montar el puesto
Un puesto ordenado vende más que uno lleno. Lo que llevamos siempre:
- Mesa plegable y un mantel liso que llegue al suelo, para esconder las cajas de reserva.
- Cajas o baldas para escalonar el género: lo valioso, a la altura de los ojos y cerca de ti.
- Sombrilla o carpa, si las bases lo permiten.
- Etiquetas, rotulador, bolsas y cinta adhesiva.
- Batería externa, pilas y un cable de cada tipo para probar aparatos.
No dejes nunca solo el puesto ni el dinero. Si puedes, ve con otra persona: una atiende y la otra vigila y repone.
Cobrar: efectivo y datáfono
El efectivo sigue mandando en las compras pequeñas. Lleva cambio de sobra en monedas y billetes pequeños, guárdalo en una riñonera y no en una caja sobre la mesa, y revisa bien los billetes grandes.
Un datáfono portátil te permite cobrar con tarjeta y no perder ventas de quien no lleva efectivo. Hay varios proveedores y cada uno cobra a su manera: compara sus condiciones vigentes antes de contratar. Apunta cada venta en una libreta o en el móvil: al final del día sabrás qué funciona y qué sobra.
Lo fiscal, en corto
Vender de vez en cuando cosas tuyas usadas no es lo mismo que comprar género para revenderlo cada fin de semana. Lo segundo es una actividad económica, con alta en Hacienda y en la Seguridad Social. Lo explicamos con más detalle en qué dice Hacienda de revender devoluciones, y para tu caso concreto, consulta a un asesor.
Tu plan para el primer mercadillo
Esta semana, pregunta en tu ayuntamiento qué mercadillos hay y pide las bases del que te interese. Mientras llega la fecha, prepara el género y ponle precio en casa, no en el puesto.
Para llenar una mesa, la caja grande de electrónica y hogar trae hasta 90 artículos por 195 €, y la caja de devoluciones de Amazon, hasta 20 por 49 €. Si necesitas más de cinco cajas, pide presupuesto de palets y pedidos grandes y te respondemos por correo.