Para poner precio a un producto de segunda mano necesitas tres cifras: lo que se ha pagado de verdad por ese mismo modelo hace poco, cuánto le resta su estado y lo que a ti te costó ese artículo dentro del lote. El precio de tienda no entra en la cuenta, y el valor de referencia del albarán tampoco: ese es un dato de partida, no un precio de venta. Aquí tienes cómo sacar esas tres cifras, en cinco pasos.
Paso 1: identifica exactamente qué vendes
Sin el modelo concreto no hay precio posible. Busca en el aparato, en la caja o en la etiqueta la marca, el nombre del modelo y la variante: capacidad, tamaño, color y generación. En la caja suele haber un código de barras con el número EAN, que pegado en un buscador te lleva directo a la ficha del producto.
Anota también el año aproximado del modelo. En electrónica, dos generaciones de diferencia cambian el precio más que cualquier detalle de estado.
Paso 2: mira precios cerrados, no anuncios abiertos
Un anuncio publicado es lo que alguien pide. Lo que te sirve es lo que alguien ha pagado.
- En eBay puedes filtrar por artículos ya vendidos y ver el importe final de cada venta. Es la fuente más directa que tienes.
- En las apps de compraventa, fíjate en los anuncios marcados como reservados o vendidos y en las valoraciones recientes de otros vendedores del mismo modelo.
- Algunas cadenas de compraventa publican en su web lo que pagan por cada modelo. Esa cifra no es tu precio de venta, pero marca un suelo de mercado muy útil.
Coge cinco referencias del mismo modelo y estado, descarta la más alta y la más baja, y quédate con la del medio. Apunta la fecha: en electrónica, una lista de precios de hace seis meses ya no sirve. Si vendes fuera de España o con envío internacional, las cifras cambian, y eso lo tratamos en vender en eBay desde España.
Paso 3: ajusta por estado y por lo que falta
Sobre esa cifra del medio, sube o baja según lo que tengas delante. En vez de porcentajes inventados, trabaja con el peso real de cada detalle:
| Detalle | Efecto en el precio |
|---|---|
| Precinto intacto | Sube bastante |
| Caja original completa y factura | Sube |
| Abierto sin usar, con todo dentro | Neutro |
| Sin caja original | Baja poco, si está todo lo demás |
| Falta el cargador o un cable estándar | Baja poco |
| Falta un accesorio propio del fabricante | Baja mucho |
| Marca estética visible | Baja, y hay que fotografiarla |
| Batería gastada o aparato con varios años | Baja mucho |
La regla que casi nadie aplica: lo que falta se valora por lo que costaría reponerlo, no por lo pequeño que parezca. Un mando o un vaso de batidora que no se venden sueltos pueden dejar un artículo casi sin valor.
Paso 4: calcula tu suelo, que no es el precio medio de la caja
Aquí es donde se equivoca casi todo el mundo. Dividir lo que pagaste entre el número de artículos da un número cómodo y falso, porque dentro de un lote no todo vale lo mismo.
El reparto a partes iguales sirve para una caja de artículos parecidos, como accesorios. Cuando el lote mezcla valores muy distintos, reparte el coste en proporción al valor de referencia del albarán. Con una caja de 195 € cuyo albarán sumara 2.000 €, saldría algo así (las cifras del albarán son un ejemplo):
| Artículo | Valor de referencia | Peso sobre el total | Coste asignado |
|---|---|---|---|
| Reloj inteligente | 400 € | 20 % | 39,00 € |
| Auriculares | 200 € | 10 % | 19,50 € |
| Cargador | 60 € | 3 % | 5,85 € |
| Resto de artículos | 1.340 € | 67 % | 130,65 € |
| Total | 2.000 € | 100 % | 195,00 € |
Ese coste asignado es tu punto de partida, pero todavía no es tu suelo. Súmale lo que te va a costar vender esa unidad concreta: la comisión de la plataforma (consulta las tarifas vigentes, que cambian), el envío si lo pagas tú, el embalaje y el tiempo de fotografiar y responder mensajes.
Tu suelo es la suma de todo eso. Si el precio de mercado del paso 2 no llega a esa cifra, ese artículo no se vende suelto: va a un pack, a un lote o a un mercadillo. Para ver si la caja entera te sale a cuenta con los precios que has anotado, pásalos por la calculadora de reventa.
Paso 5: precio de salida y hueco para negociar
Publica un poco por encima del precio al que quieres cerrar, no mucho. Un precio muy alto no atrae ofertas, simplemente no recibe visitas.
- Decide tu mínimo antes de publicar y apúntalo al lado del artículo en tu hoja.
- Usa cifras claras y redondas, que se leen mejor en una lista de resultados.
- Si el comprador abre con «¿cuál es tu último precio?», responde con una cifra concreta y una condición, por ejemplo recoger hoy o llevarse dos artículos.
- No negocies dos veces el mismo artículo: si ya bajaste al publicar, mantente.
El detalle de cómo situar el precio según el estado dentro de una app concreta lo tienes en cómo vender en Wallapop los productos de una caja, y para aparatos electrónicos, en dónde vender electrónica de segunda mano.
Cuándo bajar el precio, y cuánto
Bajar un euro cada tres días no funciona: el anuncio no se mueve y tú pierdes margen. Mejor trabajar con plazos y escalones claros.
| Tiempo publicado | Qué mirar | Qué hacer |
|---|---|---|
| Primera semana | Visitas y preguntas | Si no hay visitas, cambia foto y título |
| Segunda semana | Preguntas sin oferta | Baja un escalón visible |
| Un mes | Sigue parado | Móntalo en pack o cámbialo de canal |
| Dos meses | Ocupa sitio | Lote, mercadillo o regalo a quien le sirva |
Una bajada tiene que notarse para que el comprador que lo vio antes reaccione. Y antes de tocar el precio, comprueba siempre lo otro: la primera foto y las tres primeras palabras del título mueven más ventas que cualquier rebaja.
Packs: cómo ponerles precio sin regalar nada
El pack se valora por lo que costaría comprar esas piezas por separado, restando algo por la comodidad de llevárselo todo junto. Ese descuento no debería superar lo que tú ahorras en envíos y en tiempo.
Dos reglas simples: el pack nunca baja del suelo sumado de sus artículos, y lo bueno no se mete en un pack para arrastrar lo que no se vende. Si un artículo se vende solo, que se venda solo.
Errores típicos que cuestan dinero
- Poner precio mirando el precio nuevo en tienda, que además puede haber bajado desde que se fabricó el albarán.
- Poner precio en función de lo que pagaste por la caja. Al comprador no le importa, y pedir de más solo alarga el tiempo de venta.
- Olvidar la comisión y el envío, y descubrir al cobrar que la venta no dejó nada.
- Usar el mismo precio para dos unidades del mismo modelo en estados distintos.
- Anunciar sin haber probado el artículo, porque cualquier precio es inventado hasta que sabes que funciona.
- Aceptar una rebaja por debajo de tu mínimo solo por cerrar la conversación.
Para empezar con tus propios números
Coge diez artículos que tengas parados, búscales el precio cerrado real, asígnales su coste con el reparto del paso 4 y verás enseguida cuáles estaban mal puestos.
Si quieres material con el que practicar este método, tienes la caja sorpresa de electrónica por 99 €, con hasta 30 artículos y su albarán, o la caja grande de electrónica y hogar por 195 €, que llega a 90. Las dos van con el envío incluido y puedes pagarlas al repartidor.