El contra reembolso tiene una ventaja que se explica en una frase: no adelantas dinero ni das datos de tarjeta, y el pago sale cuando tienes el paquete delante. El riesgo es igual de corto de contar: pagas antes de abrirlo, alguien tiene que estar en la dirección y casi siempre conviene tener efectivo. Te protege frente a una tienda que no conoces, no frente a un contenido que no te convenza.
Lo que ganas pagando al recibir
- No financias a un desconocido. El dinero sale de tu bolsillo cuando el paquete está en tu portal, no tres días antes.
- No repartes datos de tarjeta. Si la web resulta ser un fraude, no le has dejado nada con lo que cobrarte.
- Queda rastro de la entrega. La agencia registra el cobro con su fecha, y eso vale como prueba si después hay discusión sobre si llegó o no.
- Puedes rechazar el bulto. Si llega aplastado, mojado o a nombre de otra persona, lo devuelves sin soltar un euro.
- Sirve sin tarjeta. Hay gente que no tiene o que no quiere usarla por internet, y así compra igual.
- Los intereses van en la misma dirección. La tienda solo cobra si el pedido sale del almacén, viaja y llega.
Lo que el contra reembolso no cubre
Aquí es donde más gente se confía.
- No abres antes de pagar. El repartidor entrega y cobra en el mismo gesto; no se queda esperando a que revises el contenido.
- No es un sello de calidad. Que una web acepte pago al recibir no dice nada de cómo responde cuando hay un problema. Eso se comprueba aparte, con la rutina de comprobar la fiabilidad de una tienda online.
- No cambia tus derechos. El plazo para desistir de una compra a distancia y la garantía legal son los mismos con cualquier medio de pago. Cómo se cuenta ese plazo está en el derecho de desistimiento.
- No se devuelve solo. Si acabas devolviendo el pedido, el reembolso se tramita después y por el medio que acordéis, normalmente una transferencia a tu cuenta.
- No siempre está disponible. Hay tiendas que lo limitan por importe, que lo cobran aparte o que se lo retiran a quien ya ha dejado envíos sin recoger.
Lo anterior explica cómo funciona un medio de pago y no sustituye a un consejo legal. Para un caso concreto con una tienda, acude a la oficina de consumo de tu municipio o de tu comunidad autónoma.
Qué arriesga la tienda
Conviene entenderlo, porque explica por qué unos comercios lo ofrecen y otros lo evitan.
- Envía producto y transporte sin haber cobrado nada.
- Si el cliente no aparece, paga la ida, los intentos de entrega y la vuelta.
- Cobra más tarde, porque el dinero pasa primero por la agencia.
- La agencia le descuenta una comisión por hacer de cobrador.
- Un paquete que vuelve puede llegar en peor estado del que salió.
De ahí viene el recargo habitual en otras webs. Lo que ocurre cuando un envío se queda en la oficina lo tienes detallado en qué pasa si no recojo un paquete contra reembolso.
Comparado con las otras formas de pago
| Qué pasa si | Contra reembolso | Tarjeta | Tres plazos |
|---|---|---|---|
| El pedido no llega | No pagas nada | Reclamas a la tienda y, si no hay salida, a tu banco | Reclamas y avisas al proveedor del pago |
| Devuelves el pedido | Reembolso acordado con la tienda | Abono en la misma tarjeta | Se ajustan los plazos pendientes |
| No estás en casa | Nuevo intento o depósito en oficina | El paquete espera igual, pero ya pagado | Igual que con tarjeta |
| Te preocupan tus datos | Solo das dirección y contacto | Los datos van al proveedor de pago | Además firmas con un tercero |
| El importe es alto | Incómodo de manejar en efectivo | Cómodo | Reparte el esfuerzo |
Cuándo elegirlo y cuándo no
Encaja bien si es tu primera compra en esa web, si el importe es bajo o medio, si vas a estar en la dirección de entrega y si te incomoda dejar la tarjeta guardada en un sitio que aún no te has ganado.
Encaja mal si trabajas fuera todo el día y no tienes dónde recibir, si no quieres manejar efectivo, si estás de viaje esa semana o si llevas la contabilidad de un negocio y prefieres que cada pago aparezca en el extracto bancario junto a su factura.
Cómo funciona en nuestra tienda
Enviamos contra reembolso sin recargo: pagas al repartidor el mismo importe que aparece en la ficha, con el envío incluido. Los pedidos confirmados antes de las 14:00 de un día laborable salen ese día, con entrega de 24 a 48 horas en la Península y de 48 a 72 en Baleares. No llegamos a Canarias, Ceuta ni Melilla. Tienes 14 días para devolver la caja si no te convence, y los detalles están en las condiciones de compra. El paso a paso del pedido está en cajas de devoluciones contra reembolso.
Si quieres probar el método con poco en juego, la caja de devoluciones de Amazon cuesta 49 euros y se paga en la puerta. Ten el importe preparado, abre la caja con el albarán al lado y compara artículo por artículo. A partir de ahí ya decides si la siguiente la pides con tarjeta.
