Los pallets de ropa de Amazon se compran de dos maneras: por peso, con un precio por kilo, o por unidades, con un recuento de prendas. En los dos casos lo que decide si el lote sale bien no es el precio, sino la mezcla de tallas, la temporada y el estado en que vuelve la ropa. En Stock Directo no vendemos lotes de ropa, así que esto es lo que hemos aprendido viendo cómo funciona ese mercado por dentro.
Por kilos o por unidades: las dos formas de comprar
Por peso. El vendedor te da un precio por kilo y un peso total. Es lo normal cuando el lote no está clasificado y viene en fardos o en sacas grandes. La trampa está en que el peso no dice qué prendas hay: un kilo de camisetas son varias piezas vendibles y un kilo de abrigo puede ser una sola.
Por unidades. Se cuentan las prendas y se pone un precio por pieza, a veces con manifiesto por categorías. Es más caro y también más fácil de calcular, porque puedes estimar cuánto sacas por prenda.
| Aspecto | Venta por kilos | Venta por unidades |
|---|---|---|
| Qué sabes antes de pagar | El peso y poco más | El número de prendas |
| Precio | Más bajo | Más alto |
| Riesgo de tallas y mezcla | Todo tuyo | Sigue siendo tuyo, pero acotado |
| Trabajo de clasificar | Mucho | Menos |
| Para quién encaja | Puestos y venta al peso | Venta por internet prenda a prenda |
Antes de comparar ofertas, aclara una cosa con el vendedor: si lo que te ofrece son devoluciones (ropa nueva que alguien se probó y envió de vuelta) o ropa usada clasificada por grados, que es un negocio distinto con proveedores distintos. El precio se parece y el contenido no tiene nada que ver.
Tallas y temporadas, que es donde se gana o se pierde
La ropa devuelta tiene un sesgo que no tiene ninguna otra categoría: una parte enorme vuelve precisamente porque la talla no era la que el cliente esperaba. Eso significa que en un lote sin clasificar es fácil encontrar un exceso de tallas extremas y escasez de las intermedias, que son las que más se venden.
Pregunta siempre por la curva de tallas y, si el vendedor no la tiene, asume que la mezcla será mala. Lo mismo con la composición: si el lote es de una sola familia (solo vestidos de fiesta, solo ropa de esquí), tu mercado se reduce a unas semanas concretas del año.
La temporada manda igual que las tallas:
- Comprar abrigos en marzo sale barato, pero los vendes en octubre y hasta entonces ocupan sitio.
- El bañador y la ropa de playa tienen una ventana corta y luego se quedan parados un año entero.
- Los básicos de manga larga, la ropa de deporte y la de niño se mueven durante casi todo el año.
- La ropa de bebé y de niño rota rápido porque se les queda pequeña, y sus compradores buscan lotes.
Si compras fuera de temporada, cuenta el almacenamiento como un coste: cajas, espacio seco y el dinero parado durante meses.
Higiene y estado: lo que hay que mirar prenda a prenda
Una devolución de ropa ha estado en una casa. Aunque la mayoría vuelva sin estrenar, tienes que revisar cada pieza antes de fotografiarla:
- Etiquetas. Si conserva la etiqueta de cartón, dilo: sube el precio y la confianza.
- Manchas. Maquillaje en el cuello, desodorante en las axilas y restos de perfume son lo más común.
- Olores. Tabaco o humedad se detectan en cuanto abres la bolsa y no siempre se van con un lavado.
- Pelo de mascota. Un rodillo quitapelusas antes de la foto evita muchas devoluciones.
- Costuras y cremalleras. Prueba la cremallera entera y tira suave de los botones.
- Prendas que conviene no vender. Ropa interior, bañadores sin el protector higiénico y calzado con desgaste evidente. Cada plataforma tiene sus normas y algunas lo prohíben directamente.
Lo que no puedas dejar presentable, apártalo. Vender una prenda con una mancha que no salía en la foto cuesta más en devoluciones y en valoraciones de lo que te da esa venta.
Qué se vende bien en las plataformas de segunda mano
Funciona bien lo que se puede buscar por nombre y comparar: marcas reconocibles, ropa deportiva de marca, prendas de abrigo, vaqueros de tallas medias, ropa de bebé y niño en lotes, y complementos como bolsos, cinturones o bufandas, que no tienen problema de talla.
Cuesta mucho más colocar la ropa sin marca, las prendas muy baratas de nuevas (donde el envío se come el precio), las tallas extremas y cualquier cosa de una temporada muy marcada fuera de su época.
Si vas a tirar por ahí, te interesa cómo publicar, medir y enviar cada prenda: lo tienes en la guía para vender en Vinted productos de devoluciones. Y si prefieres sacar volumen de golpe y en efectivo, el textil es de lo que mejor funciona en un puesto de mercadillo.
Cómo calcular si un lote de ropa compensa
Haz este cálculo antes de pagar, con lápiz y papel:
- Estima cuántas prendas salen del lote. Si te lo venden al peso, pide el peso medio por prenda o una foto del contenido para hacerte una idea.
- Quita de esa cifra lo que no vas a vender: tallas imposibles, prendas manchadas y lo fuera de temporada.
- Divide lo que pagas, transporte incluido, entre las prendas vendibles. Ese es tu coste por prenda.
- Resta a tu precio de venta previsto la comisión de la plataforma y el envío si lo pagas tú. Consulta las tarifas vigentes, que cambian.
- Multiplica por el tiempo: lavar, planchar, medir, fotografiar y subir cada prenda son minutos que se suman muy rápido cuando hablas de cientos de piezas.
Si el resultado por prenda no deja un margen claro después de ese quinto punto, el lote no compensa por barato que parezca el kilo.
Lo que sí vendemos nosotros
Nuestras cajas son de electrónica, hogar, accesorios y pequeños gadgets: artículos que se prueban en un minuto, se guardan en una estantería y caben en un paquete pequeño. No montamos lotes textiles.
Por 49 €, la caja de devoluciones de Amazon reúne hasta 20 artículos de esas categorías, con el envío incluido y la opción de pagar al repartidor. Buena parte de lo que trae se vende en las mismas plataformas donde colocarías ropa, y sin lavadora ni plancha de por medio. Los formatos más grandes están en nuestros lotes de devoluciones de Amazon.