El régimen especial de bienes usados, conocido como REBU, es un régimen voluntario del IVA pensado para quien revende bienes de segunda mano. Su particularidad es que el impuesto se calcula sobre el margen que obtiene el revendedor y no sobre el precio de venta completo. Está en la Ley 37/1992 del Impuesto sobre el Valor Añadido, artículos 135 a 139, y la Agencia Tributaria lo explica en su sede electrónica.
Esto es información general, no asesoramiento fiscal. Cada negocio tiene sus circunstancias, así que antes de acogerte consulta con un asesor y con la propia Agencia Tributaria.
Qué problema resuelve el REBU
Piensa en un artículo usado que compras a un particular. Ese particular no te repercute IVA, porque no es empresario, así que tú no soportas ningún impuesto que puedas deducir. Si después lo vendes aplicando el régimen general, tendrías que repercutir IVA sobre todo el precio de venta sin haber podido deducir nada de la compra. El impuesto se acumularía sobre un bien que ya pasó por él cuando era nuevo.
El REBU corrige eso: en lugar de gravar el precio completo, grava la diferencia entre lo que vendes y lo que pagaste. De ahí que se hable de tributación sobre el margen.
A quién se aplica y con qué compras
Según la Agencia Tributaria, es un régimen voluntario aplicable a las entregas de determinados bienes efectuadas por revendedores cuando actúan en nombre propio. Para las entregas de bienes usados, el revendedor debe haberlos adquirido a alguno de estos proveedores:
- Particulares.
- Empresarios acogidos al régimen de franquicia en otro Estado miembro.
- Empresarios que entregaron el bien en una operación exenta sin derecho a deducción.
- Otros revendedores que apliquen este mismo régimen especial.
Ese listado es la clave que más se pasa por alto. Si compras el género a una empresa que te emite una factura ordinaria con IVA deducible, esa adquisición no encaja en los supuestos del régimen, y lo que corresponde es el tratamiento general. Nosotros, por ejemplo, vendemos como cualquier tienda española: si necesitas factura para tu actividad, la pides por correo a pedidos@stockdirecto.eu indicando el pedido y los datos fiscales de tu actividad, y tu asesor te dirá qué régimen aplicar a esa compra.
Las dos modalidades de cálculo
La sede electrónica de la Agencia Tributaria describe dos formas de determinar la base imponible.
| Margen de cada operación | Margen de beneficio global | |
|---|---|---|
| Cómo se calcula | Precio de venta con IVA menos precio de compra con IVA, artículo a artículo | Ventas del periodo menos compras del periodo, con IVA en ambos |
| Para quién | Operaciones identificables una a una | Muchas operaciones de importe reducido |
| Requisito | Es la modalidad ordinaria | Hay que solicitarlo y acreditar la dificultad de aplicar la otra |
| Seguimiento | Trazabilidad por unidad | Por periodo de liquidación |
La segunda modalidad existe precisamente porque hay negocios donde seguir cada artículo es inviable. Para pedirla hay que presentar una solicitud justificando que el elevado número de operaciones y el precio reducido de los bienes dificultan el cálculo unidad por unidad.
En qué se diferencia del régimen general
| Régimen general | REBU | |
|---|---|---|
| Base imponible | Precio de venta | Margen obtenido |
| IVA soportado en el bien revendido | Deducible | No deducible |
| Otros gastos, como alquiler o teléfono | Deducibles | Deducibles |
| Adhesión | Por defecto | Voluntaria |
| Libros registro | Los generales | Los generales más los específicos |
La consecuencia práctica de la fila segunda es la que más pesa: en el REBU, el IVA soportado en la adquisición de los bienes que revendes no se deduce, aunque sí puedes deducir el resto de cuotas soportadas en tu actividad. Por eso un mismo negocio puede salir ganando o perdiendo según de quién compre.
Qué obligaciones de registro implica
Además de los libros que ya lleva cualquier sujeto pasivo del IVA, la Agencia Tributaria exige libros registro específicos:
- Uno para las adquisiciones, importaciones y entregas a las que se aplica el margen de cada operación.
- Otro para las adquisiciones, importaciones y entregas de cada periodo de liquidación a las que se aplica el margen global.
En la práctica, eso significa apuntar con detalle qué compraste, a quién, por cuánto y con qué documento, y enlazarlo con la venta correspondiente. Cuando el proveedor es un particular, el justificante de compra lo tienes que generar tú.
Un consejo que vale con REBU y sin él: monta el registro desde la primera compra, no cuando ya tengas trescientos artículos apilados. Anota fecha, descripción, proveedor, precio de compra, canal de venta y precio de venta. Es la misma tabla que necesitas para saber si ganas dinero, y la explicamos aplicada a precios en cómo poner precio a productos de segunda mano.
Por qué conviene preguntar antes de acogerse
Acogerse a un régimen especial no es marcar una casilla y seguir vendiendo igual. Afecta a cómo facturas, a qué puedes deducir, a los libros que llevas y a cómo presentas tus declaraciones. Y depende de detalles que cambian de un negocio a otro:
- De quién compras el género y con qué documento.
- Si tus clientes son particulares o empresas que necesitan deducir el IVA.
- El volumen y el precio medio de tus operaciones.
- Si vendes también artículos nuevos junto a los usados.
- Si operas fuera de España.
Un asesor fiscal resuelve esto en una consulta y te ahorra rectificaciones. La información oficial está publicada en la sede electrónica de la Agencia Tributaria, dentro del apartado de regímenes de tributación del IVA.
Antes de dar el paso
Si estás empezando a revender, ordena primero lo básico: alta cuando corresponda, facturas de compra guardadas y un registro de ventas al día. Esa parte la contamos en revender devoluciones, Hacienda y la DAC7 y en la guía para montar un negocio de reventa. El régimen de IVA que te convenga vendrá después, con números reales sobre la mesa y un profesional mirándolos.
Para esos números necesitas volumen suficiente. La caja grande de electrónica y hogar cuesta 195 euros y trae hasta 90 artículos, suficiente para empezar a llevar cuentas reales. Si ya vas en serio, puedes pedir presupuesto de palets de devoluciones por correo. Con la factura de cada compra y un registro limpio, la conversación con tu asesor dura diez minutos.