Comprar un ordenador de segunda mano sale bien cuando dedicas quince minutos a revisarlo y mal cuando te fías de la foto. Lo que decide si el equipo te va a servir no es la marca: es la generación del procesador, la memoria, que el disco sea de estado sólido y, si es portátil, cuánta vida le queda a la batería. Todo eso se comprueba delante del vendedor.
Empieza por el uso, no por el modelo
Antes de abrir un solo anuncio, escribe para qué lo quieres. Un equipo de ofimática, navegador y videollamadas necesita cosas muy distintas de uno para editar vídeo o jugar, y el presupuesto se coloca solo cuando tienes claro el uso.
Con el uso definido salen los mínimos. Para trabajo de oficina, estudios y navegación con muchas pestañas, el suelo razonable es memoria suficiente para no tirar del disco todo el rato y almacenamiento de estado sólido. Para edición o juegos entran en juego la tarjeta gráfica y la refrigeración, y ahí la segunda mano se complica porque el desgaste importa más.
Las siete cosas que deciden si ese ordenador te sirve
Este es el orden en el que conviene mirarlas.
- Procesador y generación. La generación pesa más que el nombre comercial: un modelo intermedio reciente rinde mejor que uno alto de hace muchos años y consume menos.
- Memoria. Mira cuánta lleva y, sobre todo, si se puede ampliar. En bastantes portátiles actuales va soldada y no hay nada que hacer.
- Disco. Que sea de estado sólido no es un capricho. Un equipo antiguo con disco mecánico se siente lento aunque el resto acompañe.
- Pantalla, si es portátil. Resolución, brillo y, sobre todo, que no tenga manchas, líneas ni píxeles muertos.
- Batería. El consumible del equipo y la parte que más se oculta en los anuncios.
- Puertos y conexiones. Cuenta los USB, mira si tiene salida de vídeo compatible con tu monitor y comprueba el wifi.
- Sistema y licencia. Que el sistema esté activado, que el equipo siga recibiendo actualizaciones de seguridad y que no haya cuentas de otra persona dentro.
Si el vendedor no sabe responder a la mitad de estos puntos, pídele el modelo exacto y búscalo tú. Con el número de modelo se encuentra la ficha técnica completa en un minuto.
Portátil o sobremesa, según lo que vayas a hacer
| Aspecto | Portátil usado | Sobremesa usado |
|---|---|---|
| Precio por potencia | Más caro | Más barato |
| Ampliar y reparar | Limitado | Casi siempre posible |
| Consumibles con desgaste | Batería, bisagras, teclado | Prácticamente ninguno |
| Riesgo de la compra | Medio o alto | Bajo |
| Espacio que ocupa | Ninguno | Mesa y monitor |
Un sobremesa usado suele ser la compra más sensata si no necesitas moverlo: no tiene batería que se degrade y casi todo se cambia por piezas sueltas y baratas. El portátil paga la movilidad con componentes que envejecen.
La batería: donde se esconden las sorpresas
En un portátil, la batería es la pieza que más disimula el vendedor y la que antes te va a costar dinero. No te quedes con el «aguanta bien».
En Windows se genera un informe de batería con el comando powercfg seguido de la opción de informe, desde la ventana de comandos. Ese informe muestra la capacidad de diseño, la capacidad real actual y el recuento de ciclos. En un Mac, el recuento de ciclos y el estado aparecen en Información del sistema, en el apartado de alimentación.
La diferencia entre capacidad de diseño y capacidad real es la vida que se ha ido. Si la pérdida es grande, no descartes el equipo: descuenta del precio lo que cuesta la batería y su sustitución, que en algunos modelos es sencilla y en otros implica abrir medio equipo.
Quince minutos de pruebas antes de pagar
Lleva un pendrive, unos auriculares y el cargador si dudas de que el suyo sea el correcto.
- Enciéndelo en frío, con el equipo apagado del todo. Que arranque sin pedir contraseñas de arranque ni de administrador que el vendedor no sepa.
- Comprueba que no hay cuentas de empresa ni perfiles de gestión remota. Un portátil que fue de una organización puede quedar atado a su sistema de administración.
- Pon la pantalla en blanco y luego en negro a pantalla completa. Así salen manchas, píxeles muertos y zonas con presión.
- Escribe una frase con todas las teclas, incluidas las de función y el bloque numérico. Prueba el panel táctil con sus gestos.
- Conecta el pendrive en cada puerto USB, uno por uno, y copia un archivo grande. De paso ves la velocidad real del disco.
- Abre el wifi, conéctate y carga una página. Prueba el sonido, el micrófono y la cámara con cualquier grabadora.
- Déjalo cinco minutos con varias pestañas y un vídeo. Escucha el ventilador y toca la base: mucho ruido o calor excesivo indica pasta térmica seca o suciedad.
- Mira las propiedades del sistema para confirmar procesador, memoria y estado de activación. Que coincida con el anuncio.
Señales de alarma en un anuncio
- El equipo se entrega sin sistema operativo «para que lo instales tú». A veces es legítimo y a veces esconde un disco que falla.
- Pide contraseña de administrador del BIOS al arrancar y el vendedor no la tiene.
- Aparece un bloqueo de organización al configurarlo. Ese equipo sigue vinculado a la empresa que lo compró.
- Las fotos son del catálogo del fabricante en lugar del equipo real.
- No quiere que lo enciendas antes de pagar, o insiste en enviarlo sin verse.
- Falta el cargador original y el modelo necesita uno de potencia concreta.
- El precio está muy por debajo del resto de anuncios del mismo modelo sin explicación.
Dónde comprar y qué protección te queda
Entre particulares el precio es el más bajo y la cobertura es la que pactéis en el chat, así que guarda la conversación y la descripción del anuncio. Comprando a una empresa entra la garantía legal por falta de conformidad, con las condiciones que detallamos en la garantía de los productos de segunda mano, y si compras online tienes además el plazo de desistimiento que explicamos en el derecho de desistimiento.
Un reacondicionado profesional cuesta más porque alguien lo ha abierto, probado y reparado antes de venderlo. Si te estás planteando pagar esa diferencia, la comparación completa está en reacondicionado o segunda mano, y lo que mirar en un portátil concreto, en comprar un portátil de segunda mano.
Qué pasa con los ordenadores devueltos y qué vendemos nosotros
Muchos equipos que se devuelven están perfectos: alguien pidió dos modelos para comparar, se quedó uno y devolvió el otro. Como la caja ya se abrió, ese aparato no vuelve a venderse como precintado y acaba en el circuito de liquidación, en palets que compran los mayoristas.
Stock Directo de Amazon es una tienda española independiente, sin relación con Amazon: compramos esos lotes ya liquidados, probamos los artículos y armamos cajas por categoría y valor, con albarán detallado. No vendemos ordenadores sueltos ni se elige el contenido. La caja sorpresa de electrónica cuesta 99 € e incluye hasta 30 artículos de electrónica, y en algunas entra una tablet o un portátil, aunque no se promete. La caja de devoluciones XL sube a 149 € y hasta 40 artículos, sobre todo de tecnología, y es la que tiene sentido si lo que buscas es volumen para revender.
Si ya tienes una cita para ver un ordenador, prepara una nota en el móvil con estos tres datos: modelo exacto, capacidad real de la batería y estado de activación del sistema. Rellenar esa nota delante del vendedor es lo que separa una compra tranquila de una semana peleando por un reembolso.
