Una descripción de producto de segunda mano vende cuando responde, en orden, las cinco dudas que tiene quien la lee. Qué es exactamente, en qué estado está, qué lleva dentro, si funciona de verdad y cómo se lo lleva. Todo lo que no sea eso ocupa sitio y resta.
Las cinco preguntas, en el orden en que se hacen
- Qué es. Tipo de producto, marca, modelo y variante, sin abreviar.
- Cómo está. Precintado, abierto sin usar, con marca estética o sin caja.
- Qué incluye. Cables, cargador, manual, accesorios propios del fabricante, embalaje.
- Si va bien. Qué has probado tú y cómo.
- Cómo llega. Envío o entrega en mano, y quién paga qué.
Si tu texto contesta las cinco, la mitad de los mensajes que ibas a recibir desaparecen. Y los que lleguen serán de gente que ya quiere comprar.
La plantilla, bloque a bloque
- Primera línea, la más importante. Qué es y para quién sirve, con el modelo completo. Es lo único que se ve en el móvil sin desplegar.
- Estado, con palabras concretas. Nada de «buen estado». Di si está precintado, si se abrió y no se usó, si le falta la caja o si tiene una marca, y dónde.
- Qué incluye y qué falta. Lista corta. Lo que falta se dice igual que lo que está, y en la misma línea de visión.
- Cómo lo has probado. «Encendido, emparejado con el móvil y treinta minutos de uso» vale más que cualquier adjetivo.
- Origen. Que procede de un lote de devoluciones explica por qué algo casi nuevo cuesta la mitad.
- Entrega. Envío por la plataforma, plazo aproximado y si aceptas recogida.
Antes y después
Así queda un anuncio típico y así queda con la plantilla aplicada.
Antes: «Auriculares nuevos sin usar. Muy buenos, suenan genial. Precio negociable».
Después: «Auriculares inalámbricos de diadema, con estuche rígido. Procedentes de una devolución: caja abierta, sin usar, sin ninguna marca. Incluyen cable de carga, cable auxiliar y estuche. Probados durante media hora, emparejan bien con móvil y con ordenador, y la batería aguanta la sesión completa. Envío por la app en 24 o 48 horas, o recogida en el centro».
El segundo texto tarda dos minutos más en escribirse y ahorra seis mensajes por anuncio.
Di primero lo que está peor
Cuesta, pero funciona. Cuando un defecto aparece al principio y con su foto, el comprador lo acepta como parte del precio. Cuando aparece al abrir el paquete, se convierte en una devolución, una valoración mala o las dos cosas.
Tres formas de contarlo bien:
- Sitúa el defecto: «marca de dos centímetros en la tapa trasera, no se ve con la funda puesta».
- Di si afecta al uso: «no afecta al funcionamiento» o «el botón lateral cuesta un poco».
- Enlaza el texto con la imagen: «se ve en la cuarta foto». El detalle de cómo hacerlas está en fotos para vender en Wallapop.
Frases que espantan compradores
- «Solo gente seria» y «no respondo mensajes absurdos». Ponen al lector a la defensiva antes de empezar.
- «Leer la descripción antes de preguntar». Si hay que pedirlo, el texto no está claro.
- «No admito ofertas». No evita las ofertas y sí evita algún comprador. Es mejor tener tu mínimo decidido, como explicamos en negociar el precio sin perder margen.
- «Creo que funciona» o «no lo he podido probar». Eso baja el precio solo y abre reclamaciones.
- Mayúsculas seguidas y signos repetidos, que se leen como un grito.
- Muros de texto sin puntos y aparte. En el móvil no los lee nadie.
Formato pensado para el móvil
Escribe frases cortas y separa por bloques. Lo esencial, en las tres primeras líneas. Luego una lista breve con el contenido y, al final, la entrega. Entre seis y doce líneas es el tamaño que la gente sí se lee.
Si tienes varias unidades del mismo modelo, guarda el texto como plantilla y cambia solo el estado y el número de serie o la referencia interna. Ahorra horas cuando sales de una caja con treinta artículos.
Copia esta estructura
- Modelo completo y para qué sirve.
- Estado exacto, con el defecto primero si lo hay.
- Incluye, y falta.
- Prueba realizada.
- Origen del artículo.
- Envío o recogida.
La descripción convence, pero el título es el que hace que alguien llegue hasta ella: lo tienes en cómo escribir el título de tu anuncio. Y con el estado bien descrito, el precio se sostiene mejor: el método está en cómo poner precio a productos de segunda mano.
Prueba con cinco anuncios
Reescribe hoy cinco descripciones tuyas con esta estructura y deja el precio igual. En una semana compara visitas, preguntas y ventas. Es la forma más barata de ver si el texto era el freno.
Si necesitas artículos para practicar, la caja de devoluciones de Amazon cuesta 49 € con hasta 20 piezas variadas, y la caja sorpresa de electrónica cuesta 99 € con hasta 30 aparatos. Las dos llegan con su albarán, que te da el nombre exacto de cada artículo para escribir la primera línea sin buscar nada.
