El coste por artículo de un lote sale de una división sencilla: todo lo que has pagado, dividido entre lo que vas a poder vender. La trampa está en las dos partes. Casi todo el mundo se deja gastos fuera del numerador y cuenta artículos de más en el denominador, y así el margen parece el doble de lo que es.
Qué entra en el coste por artículo de un lote
El precio del lote es solo el primer sumando. Añade el transporte cuando no venga incluido, el embalaje que vas a gastar para reenviar, los recambios que compres para dejar algo vendible, como un cargador o una pila, y los desplazamientos si los hay. Las comisiones de venta se restan después, en el precio, no aquí.
En nuestras cajas el envío ya va incluido y el pago no lleva recargo, así que el coste puesto en casa es el precio de la caja más tu material. En otros formatos, comprueba si el porte y los impuestos están dentro antes de comparar precios.
Reparto a partes iguales: el cálculo de dos minutos
Números inventados para enseñar el método, no precios de mercado. Compras una caja de 99 € con hasta 30 artículos de electrónica y gastas 8 € en bolsas y cartón. Coste total: 107 €.
Repartido entre 30 artículos recibidos, cada uno te sale por 3,57 €. Es una cifra cómoda y suficiente para empezar a etiquetar. Sirve bien cuando el lote es homogéneo, por ejemplo accesorios parecidos entre sí.
Reparto por valor de referencia: cuando el lote es desigual
Si el albarán mezcla una pieza cara con veinte accesorios, repartir a partes iguales te deja la pieza cara regalada y los accesorios con un coste imposible. Entonces repartes en proporción al valor de referencia de cada grupo.
Supón que el albarán de ese mismo lote de 107 € suma 1.000 € de valor de referencia. El reparto queda así:
| Grupo | Valor de referencia | Peso | Coste repartido |
|---|---|---|---|
| Reloj inteligente | 300 € | 30 % | 32,10 € |
| Auriculares | 200 € | 20 % | 21,40 € |
| Batería externa | 100 € | 10 % | 10,70 € |
| Resto de accesorios | 400 € | 40 % | 42,80 € |
La cuenta es siempre la misma: valor del grupo entre valor total, y ese porcentaje aplicado al coste. Lleva diez minutos con el albarán delante y te evita vender la pieza buena por debajo de lo que te costó.
El coste por unidad vendible es el que manda
De lo que recibes, una parte no se vende: lo que se queda parado, lo que regalas, lo que usas en casa, lo que llega defectuoso y no compensa reparar. Si calculas con los artículos recibidos, estás trabajando con una cifra optimista.
Vuelve al ejemplo. Si de los 30 artículos calculas vender 22, el coste por unidad vendible es 107 entre 22, unos 4,86 €. Esa es la cifra que llevas en la cabeza cuando alguien te ofrece 4 € por algo. La primera vez usarás un supuesto prudente; a partir de la segunda caja, usarás tu porcentaje real. Para probar combinaciones de precio medio y porcentaje de venta, mete tus datos en la calculadora de reventa.
Qué haces con lo que no se vende
Antes de cerrar el cálculo, decide qué pasa con cada artículo que se queda:
- Lo que sobra por precio: bájalo un escalón o júntalo en un pack.
- Lo que sobra por canal: cámbialo de plataforma o llévalo a un puesto.
- Lo que falta una pieza: búscala barata solo si el artículo lo justifica.
- Lo que no funciona: fuera del cálculo y a reciclar en el punto limpio.
- Lo que te quedas tú: anótalo como consumo propio, con su coste repartido.
Cada decisión cambia el denominador, así que actualiza la hoja el mismo día. Cómo montarla con tres pestañas está en llevar las cuentas de la reventa.
Del coste al precio mínimo
Tu precio mínimo no es el coste por unidad vendible. Es ese coste más la comisión de la plataforma, más el porte que pagues tú, más el margen que quieras. Si el coste por unidad vendible es 4,86 € y la comisión y el porte se llevan otro par de euros, vender a 7 € es trabajar gratis.
Por eso conviene fijar la escala de precios después del cálculo y no antes. El método para poner precio pieza a pieza está en cómo poner precio a productos de segunda mano, y los formatos de lote y cómo leer un manifiesto, en comprar lotes de productos para revender.
Hazlo con tu próxima caja
Abre la hoja antes de desprecintar nada y anota tres cifras: coste total, artículos recibidos y artículos que consideras vendibles. Con esas tres tienes el cálculo entero. Si quieres probarlo con un formato manejable, la caja sorpresa de electrónica cuesta 99 € con hasta 30 artículos, y si buscas volumen para repartir mejor el coste, la caja grande de electrónica y hogar llega hasta 90 artículos por 195 €.
