Un reloj inteligente de segunda mano se compra bien o se convierte en una pulsera cara. Solo hay tres cosas que decidan la compra: que esté desvinculado de la cuenta del dueño anterior, que sea compatible con tu móvil y que la batería aguante el día. El resto son detalles que se negocian con el precio.
La cuenta anterior manda
Muchos relojes quedan atados a la cuenta con la que se configuraron. Si el vendedor no lo desvincula, al encenderlo te pide un correo y una contraseña que no tienes, y ahí acaba la historia.
El proceso correcto es al revés de lo que parece: no se borra el reloj, se desvincula desde el móvil. En la aplicación del reloj, en el móvil con el que estaba emparejado, hay una opción de desvincular o quitar el dispositivo. Ese paso cierra la sesión y borra el reloj de una vez, y es el único que deja limpio el bloqueo.
Antes de pagar, comprueba dos cosas:
- Que al encenderlo aparece la pantalla de bienvenida, la de elegir idioma, y no la esfera de otra persona.
- Que al emparejarlo con tu móvil no te pide ninguna cuenta anterior.
Si lo compras por internet y llega vinculado, escribe a quien te lo vendió y pide que lo quite desde su cuenta. Si es de un lote nuestro, avísanos con una foto de la pantalla.
Que funcione con tu móvil
La compatibilidad no se arregla después. Los relojes de Apple solo se emparejan con iPhone, y algunos modelos de otras marcas solo funcionan con Android. Además, cada reloj pide su aplicación y una versión mínima de sistema operativo en el móvil.
Mira el modelo exacto grabado en la parte de atrás de la caja o en los ajustes del reloj y comprueba con qué móviles funciona antes de cerrar el trato. Es el error más caro de esta compra.
El cargador, la pieza que nadie mira
Casi ningún reloj carga por un cable normal. Llevan una base magnética distinta en cada marca y a veces en cada generación. Sin esa base, el reloj no se enciende y encontrar una que valga puede costar más de lo que has pagado.
Exige que venga el cargador original y pruébalo delante de ti. Si no está, descuenta esa pieza del precio y busca antes si existe recambio para ese modelo concreto.
Batería, pantalla y correa
| Qué revisar | Cómo | Señal de alarma |
|---|---|---|
| Batería | Cárgalo y úsalo un día entero | No llega a la noche |
| Carga | Ponlo en la base y espera | Solo carga en cierta posición |
| Pantalla | Fondo blanco y fondo negro | Manchas, rayas o zonas muertas |
| Táctil | Desliza por los cuatro bordes | Esquinas que no responden |
| Caja | Mírala a contraluz | Tapa trasera levantada |
| Correa | Tira de los dos anclajes | Pasadores flojos o rotos |
La correa es lo único barato de sustituir, y aun así conviene mirar el ancho en milímetros y si el anclaje es estándar o propio de la marca. Una tapa trasera que se levanta, en cambio, suele ser batería hinchada: ese reloj no se usa ni se vende.
Los sensores, en cinco minutos
Con el reloj ya en tu muñeca y emparejado:
- Pulso. Debe dar una lectura estable en pocos segundos.
- Pasos. Camina treinta pasos contándolos y compara.
- Pantalla al levantar la muñeca, si tiene esa función.
- Vibración y altavoz, con una alarma y una llamada.
- Notificaciones, mandándote un mensaje al móvil.
- Agua, solo si el fabricante dice que resiste. Un reloj abierto alguna vez ya no lo garantiza.
Cuánto pagar
Un reloj usado con cargador, desvinculado y con batería decente se mueve bastante por debajo de su precio de tienda, y baja más con cada generación nueva que sale. Si le falta el cargador o la correa original, resta esas piezas. Para calcular el precio con datos reales de venta, sigue cómo poner precio a productos de segunda mano.
Comprando a una empresa tienes garantía legal y derecho de desistimiento; entre particulares, mucho menos. Las diferencias están explicadas en la garantía de los productos de segunda mano.
Dónde encaja una caja de devoluciones
Los relojes inteligentes aparecen a menudo en las devoluciones porque se regalan mucho y se devuelven casi igual de rápido. En nuestra caja sorpresa de electrónica, de 99 €, entran entre los hasta 30 artículos que lleva, y en la caja sorpresa de móviles, de 289 €, acompañan al smartphone probado y funcionando que lleva garantizado. Como en el resto de las cajas, ni la marca ni el modelo se eligen: lo que se elige es la categoría y el tramo de precio.
Lo que sí hacemos es probarlos antes de que entren en la caja, igual que con los móviles. Si vas a revisar uno que te llega en un lote, usa el mismo orden que con un teléfono: cuentas primero, hardware después, como en cómo comprobar un móvil de segunda mano. Y si prefieres pagar cuando lo tengas en la mano, el contra reembolso al repartidor no lleva recargo.
