Antes de pagar una tablet de segunda mano, resuelve cuatro cosas por este orden: qué modelo es y cuántos años de actualizaciones le quedan, si arrastra alguna cuenta del dueño anterior, cómo está la pantalla y cuánto aguanta la batería. Los accesorios y el precio se discuten después. Si falla la segunda, el resto ya da igual.
El modelo y su edad mandan
Una tablet sin actualizaciones deja de recibir parches de seguridad y, poco a poco, las aplicaciones dejan de instalarse. Antes de ver fotos del aparato, pide el modelo exacto y la generación. Está en los ajustes, en el apartado de información del dispositivo, y casi siempre también grabado en la parte trasera.
Con ese dato, busca el año de lanzamiento y la política de actualizaciones del fabricante. Una tablet de hace dos años suele ser buena compra. Una de hace siete es un marco digital caro.
Mira también la capacidad de almacenamiento. En muchos modelos no se puede ampliar, y el sistema ya ocupa una parte. Si la persona va a guardar fotos y vídeos, la capacidad más pequeña se queda corta enseguida.
Cuentas vinculadas: esto se comprueba o no se compra
Es el fallo que convierte una ganga en un objeto inservible.
- Pide al vendedor que cierre sesión en su cuenta y que restablezca el aparato delante de ti.
- Inicia la configuración desde cero. Si en algún momento te pide la cuenta del propietario anterior, sigue bloqueada.
- En un iPad, el bloqueo de activación aparece cuando el dueño tenía activada la función de localización. Solo él puede quitarlo, desde su cuenta.
- En Android, la protección de restablecimiento pide la cuenta de Google anterior. Si la marca tiene además su propia cuenta, comprueba que tampoco quede ninguna sesión.
- Termina la configuración con tu cuenta y actualiza el sistema antes de pagar.
Si compras a distancia, pide una videollamada con ese proceso en marcha. El método es el mismo que explicamos para comprobar un móvil de segunda mano.
Pantalla: lo que se ve y lo que no
La pantalla es la pieza más cara de una tablet y la más fácil de disimular en una foto. Pon el brillo al máximo y haz estas pruebas:
- Imagen en blanco a pantalla completa: busca manchas, puntos oscuros y zonas amarillentas.
- Imagen en negro: busca puntos brillantes, luz que entra por los bordes y sombras.
- Arrastra un icono despacio por toda la superficie, incluidas las esquinas, para detectar zonas muertas del táctil.
- Mira el cristal de canto, contra la luz, para ver microfisuras y si la lámina se ha separado del marco.
- Pasa el dedo por los bordes: un cristal levantado suele indicar batería hinchada.
Pruebas rápidas, una por una
| Elemento | Prueba | Señal de alarma |
|---|---|---|
| Batería | Vídeo 30 minutos con brillo medio | Bajada brusca o calor |
| Carga | Cable propio y otro distinto | Conector flojo o corte |
| Altavoces | Música al máximo | Distorsión o silencio |
| Cámaras | Foto y vídeo con las dos | Manchas o desenfoque |
| Wifi | Conectar y ver un vídeo | Corte al alejarse |
| Botones | Encendido y volumen | Tacto hundido o sin respuesta |
Accesorios: donde se va el ahorro
Los lápices activos y los teclados con conector están atados a modelos y generaciones concretas. Comprar la tablet barata y después el lápiz que le corresponde puede acercarte al precio de una nueva. Pregunta siempre si el accesorio va incluido y en qué estado, y confirma la compatibilidad exacta con el modelo antes de encargar nada por separado.
Con el cargador pasa algo parecido: algunos modelos cargan mucho más despacio con un adaptador de poca potencia. Si no viene el original, cuenta ese gasto.
Wifi o wifi con datos móviles
Solo las versiones con datos móviles llevan bandeja de SIM o SIM digital. Compruébalo en los ajustes, no en el anuncio. Si la vas a usar fuera de casa, esa diferencia importa más que el procesador. Y si el aparato viene de un operador, asegúrate de que no queda ningún bloqueo de red.
Si te llega dentro de un lote
En cajas y palets de devoluciones aparecen tablets con cierta frecuencia, casi siempre sin embalaje original y a veces sin cargador. La revisión es la misma, pero conviene hacerla nada más abrir, porque el plazo para reclamar es corto. Tienes el método en cómo revisar una caja de devoluciones, y para poner precio si la revendes, en cómo poner precio a productos de segunda mano.
Nuestra caja sorpresa de electrónica son 99 € por un máximo de 30 artículos de electrónica; la caja de devoluciones XL, 149 € por hasta 40 piezas, casi todas de tecnología. En ninguna se elige el contenido ni se promete una tablet concreta: lo que entra se prueba antes y va anotado en el albarán con su valor de referencia.
