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Guía · actualizada el 02/11/2026 · 6 min de lectura

Dropshipping o stock propio: diferencias, márgenes y riesgos frente a comprar lotes de devoluciones

Dropshipping o stock propio: qué cambia en inversión, margen, control y reclamaciones, y por qué un lote de devoluciones es el punto medio para empezar a vender.

Dropshipping o stock propio: diferencias, márgenes y riesgos frente a comprar lotes de dev · cajas de devoluciones de Amazon
Foto de ejemplo de cajas de devoluciones ya abiertas. El contenido cambia en cada caja.

Dropshipping o stock propio es la primera decisión de quien quiere vender por internet, y no tiene una respuesta única. El dropshipping evita comprar mercancía pero deja poco margen y nada de control. El stock propio exige poner dinero antes de vender, pero cada venta deja más y el producto lo tienes en la mano. Un lote de devoluciones es la forma más barata de tener stock propio sin un almacén.

Qué significa cada modelo en la práctica

En dropshipping publicas productos que no tienes. Cuando alguien compra en tu tienda, haces el pedido al proveedor y él lo envía directamente al cliente. Tú te quedas la diferencia entre lo que has cobrado y lo que le pagas. No tocas la mercancía, no embalas y no tienes cajas en casa.

Con stock propio compras primero y vendes después. La mercancía llega a tu casa o a tu local, la revisas, la fotografías y la envías tú cuando se vende. Puedes comprar a un mayorista de catálogo, que te deja elegir referencias, o comprar lotes de devoluciones, donde eliges categoría y rango de valor pero no artículos concretos. En la guía de tipos de mayoristas para revender tienes las familias de proveedores explicadas una a una.

Inversión inicial: cuánto hay que poner antes de vender

Aquí está la gran diferencia y el motivo por el que el dropshipping atrae tanto. No pagas nada por el producto hasta que un cliente te ha pagado a ti. Lo que sí pagas, y suele olvidarse, es todo lo que rodea a la venta: la plataforma de la tienda, el dominio, las herramientas de sincronización con el proveedor y, sobre todo, la publicidad. Sin stock que te diferencie, la única forma de que alguien te compre a ti y no al proveedor es que te vea antes, y eso cuesta dinero o muchas horas.

Con stock propio el dinero sale al principio. Un lote de devoluciones de hasta 90 artículos cuesta 195 euros y una caja pequeña, 49. Es una cantidad que se puede pagar contra reembolso o en tres plazos, pero es dinero que sale antes de la primera venta. A cambio, no necesitas publicidad para arrancar: un producto a buen precio en una plataforma de segunda mano se vende solo si la foto y el precio están bien.

Margen por venta: por qué el dropshipping deja tan poco

En dropshipping compras de uno en uno, sin volumen, a un proveedor que además te envía el pedido. Su precio ya lleva su margen, el envío individual y a veces la gestión. Lo que te queda a ti es lo que el mercado admita por encima de ese precio, y como el mismo producto suele estar en decenas de tiendas, la competencia lo aprieta hacia abajo. Como referencia, es habitual que el margen bruto por venta sea estrecho y que la publicidad se coma buena parte.

Con un lote de devoluciones pagas una fracción del valor de referencia de los artículos, que es su precio en Amazon en una fecha concreta. Vendes por debajo de ese precio, porque es segunda mano y el comprador espera descuento, pero el recorrido entre lo que te costó cada artículo y lo que sacas por él es mucho mayor. Antes de comprar, pasa los números por la calculadora de reventa con un precio de venta prudente y verás la diferencia.

Control: lo que no ves no lo puedes prometer

Con dropshipping no sabes en qué estado sale el producto, cómo va embalado ni cuándo llega. Si el proveedor está fuera de la Unión Europea, el plazo se mide en semanas y la aduana puede añadir costes que tu cliente no espera. Tú has vendido a tu nombre, así que la queja te llega a ti, y la resuelves sin tener el producto delante.

Con stock propio has probado el artículo, le has hecho tus fotos y lo envías en el embalaje que decides. Si llega algo con un fallo, lo ves tú antes que el cliente y lo apartas. El trabajo es mayor, pero las reclamaciones son menos y se resuelven antes. Cómo atenderlas lo tienes en la guía sobre gestionar las devoluciones de tus ventas.

Comparativa en una tabla

AspectoDropshippingStock de catálogoLote de devoluciones
Dinero por adelantadoCasi nada en productoAlto, por cantidades mínimasDesde 49 euros
Margen por ventaEstrechoMedioAlto, con variación entre artículos
Eliges el artículoSíSíSolo categoría y valor
Estado del productoNuevo, sin verlo túNuevoMixto, revisado antes de enviar
Trabajo por ventaBajoMedioMedio: foto, anuncio y envío
ReclamacionesLas atiendes sin el productoLas atiendes túLas atiendes tú, con el producto visto

Es una comparación orientativa. Hay proveedores de dropshipping dentro de España con plazos cortos y mayoristas de catálogo que aceptan pedidos pequeños, pero la lógica de cada modelo es la de la tabla.

Riesgos que no se ven en el primer mes

Cada modelo tiene un riesgo distinto y conviene conocerlo antes de elegir:

Para quién encaja cada opción

El dropshipping encaja si tienes mucho tiempo, nada de espacio y ganas de aprender a captar clientes con anuncios y contenido. Es más un negocio de marketing que de producto, y quien lo hace bien dedica el día a eso.

El stock de catálogo encaja cuando ya sabes qué se vende, tienes espacio y puedes asumir pedidos mínimos. Es el paso natural de quien lleva tiempo vendiendo y quiere repetir lo que funciona.

El lote de devoluciones encaja si quieres empezar con poco dinero, prefieres vender en plataformas de segunda mano y no te importa que cada artículo sea distinto. Una caja grande de electrónica y hogar de hasta 90 artículos es el formato pensado para revender: llega revisada, con su albarán y su valor de referencia, y da material para un mes de anuncios. Cuando el volumen se te quede corto, el siguiente paso son los palets de devoluciones, con presupuesto a medida.

Cómo decidirlo con tus propios números

Antes de elegir, haz tres cuentas sencillas:

  1. Cuánto puedes poner ahora sin que te duela. Si la respuesta es cero, el dropshipping es la única puerta abierta, aunque sea la más lenta.
  2. Cuántas horas semanales tienes. El dropshipping las necesita para anuncios y atención; el stock propio, para fotos, publicaciones y envíos.
  3. Qué margen necesitas por venta para que compense. Si con un margen estrecho necesitas vender cientos de unidades al mes, no es un negocio de fin de semana.

Si puedes poner el precio de una caja y tienes dos tardes libres a la semana, empieza por el stock propio en pequeño. Pide una caja, publica los artículos y mira qué sale y a qué precio. Con ese dato real en la mano decides si repites, si subes a un formato más grande o si combinas tu stock con productos de proveedor para completar el catálogo. Lo que no conviene es decidirlo con el ejemplo de otro: tus horas y tu dinero son los que mandan.

Preguntas frecuentes

¿Qué es mejor para empezar, dropshipping o comprar stock?

Depende de lo que tengas. Si no puedes poner dinero y sí muchas horas, el dropshipping te deja probar sin comprar nada. Si puedes invertir el precio de una caja, el stock propio deja más margen por venta y te enseña el oficio desde el primer artículo.

¿Cuánto dinero hace falta para hacer dropshipping?

Casi nada en mercancía, porque pagas al proveedor cuando ya has cobrado. El gasto real está en la tienda, los anuncios y el tiempo que tardas en conseguir las primeras ventas.

¿Qué margen deja el dropshipping frente a un lote?

En dropshipping el margen por venta suele ser estrecho, porque compras de uno en uno a precio de minorista con descuento. En un lote de devoluciones pagas una fracción del valor de referencia, aunque luego vendes por debajo del precio de tienda.

¿Quién responde ante el cliente si hay un problema?

Tú, en los dos casos. Vendes a tu nombre, así que las devoluciones y la garantía legal las atiendes tú, aunque en dropshipping el producto lo haya enviado otro desde otro país.

¿Se puede combinar dropshipping con stock propio?

Sí, y es habitual. Hay quien usa el dropshipping para probar qué se vende y después compra stock de lo que ha funcionado, o quien vende sus lotes y completa el catálogo con productos de proveedor.

¿Un lote de devoluciones es stock propio?

Sí. Lo compras, lo recibes en casa y lo vendes a tu ritmo. La diferencia con comprar a un mayorista normal es que no eliges referencias ni cantidades: eliges categoría y rango de valor.

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