Una televisión de segunda mano se juzga con la pantalla encendida y en una habitación a oscuras. Ahí salen los tres defectos que importan: píxeles muertos, manchas de retroiluminación y marcas fijas del uso anterior. Lo demás, puertos, mando y peana, se comprueba en cinco minutos y se negocia con el precio.
Antes de moverla de sitio
Una pantalla se rompe al transportarla, no al usarla. Si la vas a recoger, lleva mantas y llévala siempre de canto, nunca tumbada y nunca apoyada sobre el panel. Si llega en un envío, ábrela delante del repartidor cuando sea posible y haz fotos del embalaje antes de sacarla.
Una grieta interna no se ve apagada. Por eso la prueba de encendido tiene que hacerse el mismo día que la recibes, no una semana después.
Con la pantalla apagada
- El marco y las esquinas, que es donde se concentran los golpes.
- La superficie a contraluz, buscando arañazos o una capa antirreflejos levantada.
- La parte trasera: tornillos que faltan, tapas forzadas o señales de que se ha abierto.
- La peana o el soporte, con sus tornillos. Si falta, mira los cuatro agujeros traseros y mide la distancia entre ellos: casi todas usan el estándar VESA y el soporte de pared es barato.
- Los cables y el mando, que en las devoluciones desaparecen con facilidad.
Píxeles y retroiluminación
Enciéndela y pon a pantalla completa, sin menús encima, una imagen blanca, una negra y una de cada color primario. Acércate a un palmo y recórrela entera.
- Píxel muerto: un punto negro sobre fondo blanco. No se arregla.
- Píxel atascado: un punto de color fijo. A veces se recupera con vídeos de ciclos de color, aunque no siempre.
- Clouding: zonas más claras sobre fondo negro, casi siempre en las esquinas.
- Fugas de luz en los bordes, visibles solo a oscuras.
- Banda vertical u horizontal: suele indicar un fallo del panel o del conector interno.
Los fabricantes admiten cierto número de píxeles defectuosos antes de aceptar una sustitución en garantía, y el criterio cambia según la marca. Consulta las condiciones vigentes si el aparato todavía la tiene.
Marcas fijas del uso anterior
Pon una imagen gris uniforme y busca sombras: logotipos de canal, barras de juego o la interfaz de una aplicación. Si desaparecen tras diez minutos de vídeo en movimiento, era retención temporal. Si siguen ahí, el panel está desgastado y esa marca ya no se va. Es un defecto que se ve poco con contenido normal y muchísimo en fondos claros.
Puertos, uno a uno
| Prueba | Cómo hacerla | Qué significa el fallo |
|---|---|---|
| Cada entrada de vídeo | Cambia el cable de puerto en puerto | Un conector suelto o quemado |
| Puertos USB | Enchufa una memoria | Placa tocada |
| Sonido | Volumen alto y voz | Altavoz roto o vibración en la carcasa |
| Mando | Todos los botones | Mando genérico incompatible |
| Red | Wifi y cable | Módulo de red averiado |
| Encendido | Apaga y enciende tres veces | Fuente de alimentación al límite |
No des por bueno un puerto porque funcione el de al lado. En las televisiones devueltas, la entrada que más se usa es la primera, y es la primera que falla.
Si es una smart TV
Restablécela a valores de fábrica antes de configurarla con tus cuentas. Ese paso borra las sesiones del dueño anterior y las aplicaciones que hubiera instalado. Después comprueba que las aplicaciones que vas a usar todavía están disponibles y se actualizan: en modelos con varios años, algunas dejan de funcionar aunque la pantalla esté perfecta.
Si es un monitor
Vale todo lo anterior y se añade una prueba propia: conéctalo a tu ordenador con el cable que vas a usar y comprueba la resolución y la frecuencia de refresco reales en los ajustes de pantalla. Si no llega a lo prometido, prueba otro cable y otro conector antes de culpar al monitor. Revisa también el ajuste de altura e inclinación, que es la pieza mecánica que más se rompe.
De dónde salen estas pantallas
Las televisiones y los monitores grandes casi nunca entran en una caja de devoluciones, precisamente por el riesgo del transporte. Lo que sí puede aparecer son monitores pequeños, pantallas portátiles, soportes, cables de vídeo y adaptadores. Nuestra caja de devoluciones XL, de 149 €, y la caja grande de electrónica y hogar, de 195 €, son las que más artículos de tecnología reúnen, y ahí es donde pueden salir.
Cuando recibas un lote, haz primero la comprobación general de cómo revisar una caja de devoluciones y después estas pruebas a cada pantalla. Si vas a revenderla y hay que enviarla, prepárala con el cuidado que explicamos en cómo empaquetar envíos de segunda mano, porque una pantalla mal embalada llega rota y la reclamación se la queda el vendedor.
Para poner el precio, descuenta cada defecto que hayas anotado y apóyate en ventas reales, no en anuncios abiertos: lo detallamos en cómo poner precio a productos de segunda mano. Y recuerda que comprando a una empresa tienes garantía legal, algo que no existe igual entre particulares, como explicamos en la garantía de los productos de segunda mano.
Prepara la prueba antes de tener la pantalla delante: una memoria con las imágenes de color, tu propio cable y una habitación que puedas dejar a oscuras.
