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Guía · actualizada el 18/09/2026 · 6 min de lectura

Compra de stocks y liquidaciones: cómo funciona el mercado de saldos en España

Cómo funciona la compra de stocks y liquidaciones en España: qué es un saldo, quién vende, en qué formatos, cómo se pone el precio y por dónde empezar.

Compra de stocks y liquidaciones: cómo funciona el mercado de saldos en España · cajas de devoluciones de Amazon
Foto de ejemplo de cajas de devoluciones ya abiertas. El contenido cambia en cada caja.

La compra de stocks y liquidaciones es un mercado de segunda fila que mueve lo que las tiendas no venden: excedentes, restos de temporada, cambios de envase, cierres y devoluciones. Se compra por caja, por palé, por peso o por camión, y el precio se habla casi siempre como un porcentaje del precio de venta al público. Entender quién vende qué evita pagar de más en el primer pedido.

Qué es un saldo y qué no

Un saldo es mercancía que una empresa quiere quitarse de encima por debajo de su precio habitual. La palabra se usa para cosas bastante distintas, y conviene separarlas antes de negociar:

Lo que tienen en común es el motivo, no el estado. Un saldo puede llegar precintado y perfecto. Lo que lo convierte en saldo es que alguien necesita el hueco del almacén más que el margen.

Conviene marcar también lo que no entra. No es un saldo un producto falsificado, ni uno retirado del mercado por seguridad, ni mercancía sin la documentación que la ley le exige. Si un vendedor mezcla esas cosas con el resto del lote, el problema pasa a ser tuyo en cuanto lo pongas a la venta.

Quién vende saldos en España

La cadena tiene más eslabones de los que parece, y cada uno compra al anterior:

QuiénQué saca al mercadoA quién le vende
Fabricante o marcaExcedente y restos de serieMayoristas y grandes compradores
Tienda o cadenaFin de temporada y cierresMayoristas de saldos
Gestor de devolucionesGénero devuelto sin clasificarMayoristas y plataformas
Plataforma entre empresasPalés y cargas por subastaEmpresas con NIF
Mayorista de saldosPalés mixtos y lotes por categoríaTiendas, puestos y revendedores
Tienda de liquidaciónCajas y unidades sueltasPúblico final

Cada paso hacia abajo baja el volumen mínimo y sube el precio por artículo. Comprar un camión es lo más barato por unidad y lo que exige más dinero, más espacio y más tiempo. Comprar una caja es lo más caro por unidad y lo único que puede probar alguien que empieza.

Hay un matiz que ahorra desengaños. Muchos anuncios que dicen vender «directamente de fábrica» son en realidad el tercer o el cuarto eslabón. No es necesariamente malo, porque un intermediario que clasifica y revisa aporta trabajo. Lo que no debe pasar es que te cobren el precio del primer eslabón por el servicio del cuarto. Cómo comprobarlo, con las preguntas exactas para el primer correo, está en cómo elegir proveedores de liquidaciones.

En qué formatos se vende

El formato decide casi todo: cuánto arriesgas, cuánto tardas en recuperar el dinero y cuánto espacio necesitas.

FormatoVolumen típicoQué información suele haber
Caja preparadaDe 20 a 90 artículosCategoría, número máximo y albarán
Lote por categoríaDecenas de unidades iguales o similaresReferencia y cantidad
Palé mixtoCientos de artículos variadosManifiesto, si lo hay
Palé monoproductoMuchas unidades del mismo artículoReferencia, estado y cantidad
Venta por kilosPor peso, sobre todo textilCategoría y poco más
Carga completaCamión o contenedorDescripción general por categorías

La venta por peso merece una advertencia. Pagar cinco euros por kilo suena barato hasta que pesas las perchas, las bolsas y lo que no se puede vender. Lo mismo pasa con los palés sin manifiesto: el descuento se lo come el tiempo de clasificar.

Si vas a mirar palés, el desglose de formatos y cómo leer un manifiesto está en comprar lotes de productos para revender.

Cómo se pone el precio

En este mercado se habla en tres monedas distintas, y mezclarlas es la fuente habitual de malentendidos:

Sobre esas cifras se monta el resto. El transporte de un palé no es gratis y cambia mucho según la provincia. El almacenaje cuesta, aunque sea el garaje de casa. Y hay un porcentaje del lote que no se venderá nunca, que en el oficio se llama merma y que hay que presupuestar desde el principio.

Una forma sencilla de no engañarte: calcula el coste por artículo vendible, no por artículo recibido. Si compras un palé de 400 unidades por 1.200 € y prevés vender 280, tu coste no es 3 € sino algo más de 4,25 €. Con esa cifra en la mano se negocia mucho mejor.

Lo que encarece un saldo que parecía barato

Casi siempre son las mismas seis partidas, y ninguna aparece en el anuncio:

Qué mirar antes del primer pedido grande

Tres comprobaciones filtran la mayor parte de los problemas. La primera es la identidad del vendedor: nombre o razón social, NIF y dirección, en un sitio visible de su web. La segunda es qué pone por escrito sobre el estado del género, porque «devoluciones» y «producto nuevo» no son lo mismo aunque el precio se parezca. La tercera es si acepta una compra pequeña de prueba antes del palé.

Ese pedido de prueba es la herramienta más barata que existe en este sector. Te dice cómo embalan, cuánto tardan, si el contenido coincide con lo prometido y cómo responden cuando algo falla. Comparado con el coste de equivocarse en un camión, es casi gratis. El repaso de tipos de proveedor y qué margen deja cada uno lo tienes en mayoristas de productos para revender.

Por dónde entrar con poco dinero

Si tu idea es montar un puesto, un bazar o una tienda, la secuencia razonable va de menos a más: una caja para ver el tipo de género, un lote por categoría para probar una línea de venta y un palé solo cuando ya sabes qué se te vende y a qué precio. Saltarse pasos suele acabar en un garaje lleno.

Nuestra caja grande de electrónica y hogar es la que mejor imita el surtido de un palé sin el compromiso de un palé: 195 €, hasta 90 artículos entre electrónica, hogar y accesorios, con un valor de referencia de hasta 2.100 € y el albarán dentro para que compruebes línea por línea. Somos una tienda española independiente, sin relación con Amazon, y compramos los lotes a mayoristas de liquidación.

Si lo que tienes en la cabeza es abrir local, el siguiente paso lógico es cómo poner una tienda de saldos, con los números del alquiler y del surtido inicial.

Antes de pedir nada, escribe en un papel cuántas horas a la semana puedes dedicar a clasificar. Ese número, y no el precio por kilo, es el que decide qué formato te conviene.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un saldo de tienda?

Mercancía que una empresa quiere sacar del almacén por debajo de su precio normal, sea por cambio de temporada, por exceso de compra, por cierre o porque ha vuelto de una devolución.

¿Quién vende stocks y liquidaciones en España?

Fabricantes y marcas con excedente, tiendas que cierran o renuevan surtido, mayoristas especializados en saldos, plataformas de subastas entre empresas y gestores de devoluciones.

¿A qué precio se compra un saldo?

Depende del formato y del estado. Se suele hablar en porcentaje sobre el precio de venta al público, en precio por unidad o en precio por kilo. Cuantos más intermediarios, más sube.

¿Hace falta ser empresa para comprar saldos?

Para palés, camiones y plataformas entre empresas, normalmente sí, con NIF y a veces alta en el registro correspondiente. Para cajas sueltas de devoluciones, no.

¿Qué pasa con el IVA cuando revendo saldos?

Hay un régimen especial de bienes usados que puede aplicarse en algunos casos y un régimen general en otros. Es un tema técnico, así que consúltalo con un asesor fiscal antes de facturar.

¿Un saldo es lo mismo que un producto defectuoso?

No. Un saldo puede estar perfecto y precintado. Lo que lo convierte en saldo es que la empresa necesita sacarlo del almacén, no que esté roto.

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